El 21 de enero de 2026, la Cámara de los Lores votó a favor de una enmienda a la Proyecto de ley sobre bienestar infantil y escuelas que prohibiría a los menores de 16 años el uso de las redes sociales, lo que refleja la creciente atención política sobre el bienestar digital de los niños y los daños en línea. Los eurodiputados apoyaron la medida por una mayoría de 261 a 150, aumentando la presión sobre el Gobierno para que estudie límites de edad más estrictos en las plataformas sociales, similares a la legislación ya adoptada en Australia.

Junto a la enmienda, el Gobierno ha anunciado una consulta trimestral para examinar una serie de opciones, desde aumentar el edad digital del consentimiento a aplicar medidas como toques de queda nocturnos y restricciones a funciones de las aplicaciones como el “desplazamiento infinito”. Las autoridades tienen previsto informar del resultado de esta consulta en verano.

La votación se produjo tras un amplio debate en la Cámara Alta sobre las repercusiones del uso excesivo de las redes sociales en la salud mental, la atención, el comportamiento y la seguridad de los jóvenes, y tras la campaña pública realizada por personalidades como el actor Hugh Grant y padres desconsolados.

Aunque la enmienda de los Lores supone un paso importante, todavía no es ley británica: el proyecto de ley volverá ahora a la Cámara de los Comunes, donde los diputados pueden intentar revisar o anular partes de los cambios de los Lores a medida que avanza por las fases finales del proceso legislativo.

Relación con el uso del teléfono en la escuela

El voto de los Lores refleja un enfoque social más amplio sobre la relación de los niños con las pantallas y el compromiso digital. Independientemente de que la prohibición formal de las redes sociales para menores de 16 años se convierta en ley, las preocupaciones subyacentes, como la distracción, el bienestar, la concentración y el compromiso saludable con la tecnología, también son fundamentales para la forma en que las escuelas piensan acerca de los teléfonos móviles en el sitio.

En el Reino Unido, muchas escuelas ya aplican políticas de ausencia de teléfonos durante la jornada escolar, en consonancia con las orientaciones del Ministerio de Educación, que anima a las escuelas a prohibir el uso de teléfonos móviles en las aulas y durante las horas lectivas. Los datos de los centros que han aplicado estas políticas indican que pueden contribuir a reducir los problemas de comportamiento y a mejorar la concentración en el aula. Cuando se utilizan sistemas estructurados para apoyar estas políticas, como por ejemplo soluciones de gestión telefónica segura - Las escuelas informan de una mayor coherencia y una reducción de los conflictos en torno a la aplicación de las normas.

El debate parlamentario pone de relieve cómo responsables políticos, educadores, padres y defensores del bienestar infantil se enfrentan al papel de la tecnología digital en la vida de los jóvenes. Para escuelas que estudian estrategias de gestión del teléfono, El debate añade contexto a los esfuerzos en curso para equilibrar el acceso digital con la atención, la seguridad y el bienestar emocional en los entornos educativos.